
Partimos del encanto atemporal del Borgo Marinari de Nápoles, dejando atrás el Vesubio y el mar extendiéndose ante nosotros. En unos 45 minutos de navegación, llegamos a Procida, la isla de los colores, las vistas únicas y el ritmo pausado.
El día transcurre entre aguas cristalinas, calas escondidas y momentos de puro relax, alternando navegación, pausas para nadar y tiempo para saborear la autenticidad de la isla.
A bordo, un aperitivo acompaña los primeros momentos del día, seguido de un almuerzo a base de pescado o tradicional, para una experiencia en el mar tranquila y sin preocupaciones.
El regreso a Nápoles está previsto para las 17.00 horas, con el corazón lleno de la verdadera esencia de Procida.
Ideal si:
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Quieres vivir Procida con tranquilidad, lejos de las multitudes de turistas
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Te encanta el mar cristalino, los descansos para nadar y relajarte en el barco.
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Quieres un día auténtico, entre la naturaleza, los colores y el silencio del Golfo
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Buscas una experiencia completa, con aperitivo y comida incluidos

